domingo, 27 de abril de 2014

RECOMENDACIÓN PARA EL DÍA DEL LIBRO 2014.

Con motivo del Día del Libro de este año de 2014, la Biblioteca de la Universidad de Extremadura ha lanzado un folleto titulado Librando batallas en el que, con motivo del centenario del inicio de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), ha tenido a bien reunir un buen número de obras que versan sobre episodios bélicos.

Portada del folleto Librando batallas, editado por el Servicio de Biblioteca, Archivos y Documentación de la Universidad de Extremadura

En el mismo, colaboro recomendando una lectura que versa sobre la guerra civil más importante que se produjo en España durante el siglo XIX, como fue la Primera Guerra carlista, fenómeno que tuvo en convulsión a España, y a diversos actores internacionales, entre los años de 1833 y 1840. La obra es fruto de años de investigación del Profesor D. Alfonso Bullón de Mendoza y Gómez de Valuguera y vio la luz en el año 1992. Hoy en día constituye una referencia de primera mano para entender aquel conflicto que tuvo enfrentados a carlistas e isabelinos durante más de un lustro.



Feliz lectura.

viernes, 28 de febrero de 2014

LOS AÑOS PROHIBIDOS DEL CARNAVAL

El régimen que, con el General Franco a la cabeza, llevó las riendas de España durante casi más de cuarenta años, además de desplegar una severa política de control y persecución hacia los calificados como desafectos -anarquistas, comunistas, socialistas...-, tuvo en la vigilancia y control de las calles y plazas de España uno de sus principales focos de atención con el fin de reprimir los intentos de subversión y que, al final y al cabo, nada rebasara el estrecho marco legislativo diseñado a tal efecto por los sucesivos gabinetes del régimen.

Dentro de esta vigilancia, un aspecto que sería férreamente controlado fue el de las festividades. El régimen, teniendo a la Iglesia Católica y su credo como uno de sus pilares doctrinales, promocionará toda una serie de festividades de marcado carácter religioso, sin olvidar por otra parte los pomposos actos de (auto)reafirmación nacional (Día del Caudillo, Fiesta de la Hispanidad...). En el otro extremo, fiestas con un mayor componente popular o lúdico, que no encajaban demasiado en la ortodoxia impuesta y que podían constituir un elemento que dieran pie a posibles acciones subversivas, fueron, cuando no censuradas, estrechamente vigiladas. Como ejemplo concreto, una festividad proscrita por la legislación franquista fue el Carnaval tal y como lo conocemos hoy día. Dicha celebración, teniendo el añadido de poseer raíces paganas -por tanto no encajando dentro de la doctrina Católica, Apostólica y Romana- y suponiendo una posible amenaza para el régimen ya que en su transcurso se podía alterar el orden público mediante críticas, burlas y demás oprobios hacia el dogma que encarnaba el régimen, fue ya suspendida durante los tristes años de la Guerra Civil por orden del naciente aparato político-institucional franquista en atención las circunstancias excepcionales por las que atravesaba el país e indicando que era conveniente "un retraimiento en la exteriorización de las alegrías internas".

Orden suspendiendo las Fiestas de Carnaval. Boletín Oficial del Estado, 05/02/1937.

Una orden que, lejos de derogarse habiendo finalizado la Guerra Civil, se confirmaría por el Ministerio de la Gobernación en enero de 1940, señalando la misma lo siguiente:

Orden resolviendo mantener la prohibición absoluta de la celebración de las fiestas del Carnaval. Boletín Oficial del Estado, 13/01/1940.


Así pues, durante la menesterosa década de 1940, carnaval y prohibición siguieron siendo dos términos que fueron de la mano. Nada mejor para verificar tal afirmación que fijarse en un bando de 1944 perfectamente válido para comprobar la estrecha vigilancia a la que estaba sometida tal fiesta en los diferentes pueblos -y ciudades- de España. El bando en cuestión fue dado a los vecinos de Tornavacas el 19 de febrero del citado año y decía así:

"De orden del Señor Alcalde y en cumplimiento de disposiciones superiores, se hace saber al vecindario en general, que queda rigurosamente prohibidas las fiestas de Carnaval, no permitiéndose por ningún concepto, el revestirse ni hacer uso de disfraz alguno; quedando asímismo prohibida toda clase de espectáculos y demás clases de diversiones que revistan caracter de tal fiesta".

Bando prohibiendo terminantemente la celebración del Carnaval. Tornavacas, 19 de febrero de 1944.

Como bien señala el documento mostrado, la prohibición del Carnaval no era decisión del Alcalde de un determinado pueblo, en este caso de Tornavacas, sino que éste era el encargado de hacer llegar una orden que emanaba de instancias de poder superiores y velar por su cumplimiento entre el vecindario. En la provincia cacereña, como sucedía en las demás de España, era el gobernador civil el encargado de trasladar a los diferentes municipios las órdenes dictadas desde Madrid. Por aquel entonces, en 1944, año marcado por un turbulento contexto europeo y mundial debido a la II Guerra Mundial, el cargo de gobernador era desempeñado en Cáceres por Luciano López Hidalgo, militar pacense y personaje histórico que, a nivel provincial, hemos tratado en uno de nuestros trabajos de investigación.

Volviendo al tema que aquí nos ocupa, no obstante, pese a este veto legal y al celo por parte de las autoridades cuando se aproximaba la fecha, el Carnaval no dejó de estar presente en sus grandes feudos como Cádiz o Santa Cruz de Tenerife; eso sí, disfrazado bajo el nombre de "Fiestas de Invierno" y soportando una censura que poco margen dejaba a la espontaneidad en las vías públicas. En el mundo rural, con el paso de los años, el ánimo festivo poco a poco fue sorteando la prohibición legal y no fue extraño que durante la celebración de Don Carnal se entonaran una serie de canciones o coplillas y que las máscaras, sigilosamente, fueran haciendo su aparición en el espacio público -ya que sí eran usuales en "fiestas privadas", en sitio cerrado-, aunque sin llegar a exteriorizar demasiado esas "alegrías internas" a las que hacía referencia la orden emitida en plena Guerra Civil. Muestra de lo anterior son las canciones de Carnaval que se cantaban en diversos pueblos durante sus "años prohibidos". Por ejemplo, en el caso del Valle del Jerte, mozos, mozas, e incluso personas ya entradas en edad, recorrían sus calles entonando coplillas. En pueblos como Tornavacas o Piornal, entre otros, se cantaba lo que sigue:

Por la otra el agua viene,
por esta calle va el agua,
por la otra el agua viene,
cuando las aguas se juntan,
qué será los que se quieren,
qué será los que se quieren,
por esta calle va el agua. 

La feria de las mujeres,
ya vienen los carnavales,
la feria de las mujeres,
la que no la salga novio
que aguarde al año que viene,
que aguarde al año que viene,
la feria de las mujeres. 


 Máscara de Carnaval. Usual en las "fiestas privadas" o en los famosos bailes de máscaras.

La modernización de la sociedad y de las costumbres, junto a una mayor dosis de tolerancia por parte de las autoridades, hizo que la faz del Carnaval fuera cambiando poco a poco hasta empezar a tener similitudes, a grandes rasgos, a cómo lo conocemos hoy. En la segunda mitad de 1960 y sobre todo durante la década de los 70, el Carnaval, junto a su carácter de fiesta alegre, desenfadada y gamberra -en el buen sentido de la palabra-, fue desbordando esas calles y plazas que no muchos años atrás habían sido vigiladas de cerca. Para aquel entonces, el entierro de la sardina, la famosa gitanería o el correteo por las calles de los pueblos de los quintos que marcharían al servicio militar, dejaron de ser una excepción para pasar a ser una serie de acontecimientos fijos de un Carnaval que, progresivamente, iba siendo más colorido en todos sus sentidos.

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Nota: La idea de insertar una canción de Carnaval así como la imagen de la máscara, pertenece a Justi Martín González.

Un repertorio más amplio del cancionero popular de Carnaval: Un piornalego en la red. Tesis Folklore musical de Piornal. Letras Canciones de Carnaval.

martes, 14 de enero de 2014

EXTREMADURA. REVISTA DE HISTORIA en DOBLESPACIO MAGAZINE

Acaba de ver la luz el nuevo número del magazine digital Doblespacio. En el mismo, que lleva por título Transmitiendo cultura, colaboramos los responsables del proyecto editorial Extremadura. Revista de Historia con un pequeño artículo acerca de la puesta en marcha de esta nueva Revista digital dedicada a la Historia de Extremadura. El artículo en cuestión se encuentra en la página 58 del magazine.




Os invito a leer el número completo pinchando en el siguiente enlace: http://es.calameo.com/read/0026036588f43dee01ff5 

Feliz lectura.

viernes, 27 de diciembre de 2013

EL TOQUE DE ÁNIMAS EN TORNAVACAS: TRADICIÓN CENTENARIA.

 EL TOQUE DE ÁNIMAS EN TORNAVACAS

Breves notas sobre una tradición centenaria

Nota al lector: información recopilada y redactada por Justi Martín González, persona encargada de mantener la tradición al ser una de las varias mujeres que, diariamente, tocan la esquila.

"Esta tradición data de 1799 (hace 2 siglos). La  primera persona que empezó a tocarla fue la S[eñora] Mariquita, que tenía 80 años. Al morir la S. Mariquita cogió la esquila su hija Cesárea, que además se ocupaba de la Casa de la Pasión (casa de los pobres). Cuando falleció ésta, la cogió su nuera Concha y después Marciana.

Estaba formada ya una Cofradía: la Cofradía de Ánimas de la que formaban parte: Diego Martin Sevilla, Saturnino Rodriguez, Concha Martin, Florencio Santiago, Eulogio Santiago, Brígida Dominguez, Ulpiano Dominguez, Pedro Dominguez, Lucas Dominguez, Victoriano Navarro, Primitivo Merino, Laureano De Dávila, Liborio De Ávila. Todas estas personas fueron las socias-fundadoras.
La Cofradía también se encargaba de la elaboración de dulces de sartén (buñuelos), poniendo cada uno, una cuota de 25 pesetas. El ofertorio de dulces se reorganizó en el año 1928. La persona que me aportó todo estos datos se llama M. Dolores De Dávila. Entonces dicha persona tenía 5 o 6 años. Actualmente hacen los buñuelos 2-3 personas, normalmente Maria del Carmen García y Cecilia Cobos.

La Esquila se toca todos los días incluidos los festivos .En verano se toca a las 20:30-21:00 horas y en invierno a las 18: 30-19:00.La Esquila se toca aunque llueva, nieve o haga frío. Su recorrido es por la Calle principal tardando aproximadamente 10 minutos en tocar. Se para de tocar dentro del recorrido en cada bocacalle, empezando de nuevo al finalizar ésta.

La esquila. Fotografía cedida por Justi Martín González.


Al paso de esta los hombres se quitan la gorra y las mujeres se santiguan y rezan un Padre Nuestro. Se toca por promesa. Tienen su fiesta los días 21-22 de Septiembre; las personas se prestan voluntarias ese día para hacer buñuelos gratis.Luego estos se subastan a las 5 de la tarde en la Plaza de la Iglesia por el cura. También se pide limosna por la calle esos días, niños vestidos de monaguillos atraviesan el pueblo pidiendo "una limosna para las animas benditas". Todo el dinero que se recauda se utiliza para pagar misas del dia 2 al 9 de Noviembre".
  
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El toque de Ánimas "en vivo y en directo". Entrevista a Ángela Bermejo, otra de las mujeres encargadas de mantener esta tradición (haz click en el siguiente enlace para ver el vídeo en Youtube):

Toque de ánimas en Tornavacas


viernes, 20 de diciembre de 2013

LAS FELICITACIONES DE NAVIDAD DE LOS MÁS DIVERSOS OFICIOS

Es muy usual encontrarse por estas fechas con cientos de felicitaciones navideñas. Instituciones o personas que, de manera individual o colectiva, ofrecen sus mejores deseos para unos días tan entrañables como señalados en el calendario de festividades y desean lo mejor para el año que está a punto de estrenarse.

Como no se trata de una moda surgida en nuestros días o en un tiempo reciente, sino que es una costumbre con bastante más antigüedad, en España, no hace mucho tiempo atrás, las personas encargadas de realizar un determinado oficio -hoy incluso muchos de ellos ya desaparecidos- felicitaban la Navidad a sus clientes.

Haciendo honor al dicho de "una imagen vale más que mil palabras", les dejo con algunas de estas felicitaciones. A finales del siglo XIX y durante buena parte del siglo XX, limpiabotas, repartidores, serenos, mecánicos o electricistas, entre otros muchos otros oficios, deseaban de esta manera tan gráfica una Feliz Navidad. Las imágenes están tomadas de la Biblioteca Digital Hispánica, formidable repositorio virtual perteneciente a la Biblioteca Nacional de España. Pueden consultar más muestras de este tipo de felicitaciones haciendo click sobre el enlace que figura en el pie de las estampas.

"El limpiabotas les desea Felices Navidades". Fuente: Biblioteca Digital Hispánica (BNE)


"El repartidor de bombonas de gas les desea Felices Navidades". Fuente: Biblioteca Digital Hispánica (BNE)

"Los limpia cristales felicitan a usted las Pascuas de Navidad". Fuente: Biblioteca Digital Hispánica (BNE)

 "El sereno felicita a usted las Pascuas de Navidad". Fuente: Biblioteca Digital Hispánica (BNE).

"El carretero felicita las Navidades". Fuente: Biblioteca Digital Hispánica (BNE).

"El fundidor felicita a usted las Pascuas de Navidad". Fuente: Biblioteca Digital Hispánica (BNE).

Un servidor no deja pasar la magnífica oportunidad para desearles unas Felices Fiestas junto a los suyos y un venturoso año 2014.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Conferencia: "LA PRIMERA GUERRA CARLISTA EN EXTREMADURA (1833-1840)"

El próximo martes, 19 de noviembre, impartiré la conferencia titulada LA PRIMERA GUERRA CARLISTA EN EXTREMADURA (1833-1840). Dicha actividad se inserta dentro del curso Aproximación a la Historia Contemporánea de Extremadura, asignatura que se imparte en el Centro de Educación para Adultos "Maestro Martín Cisneros" de Cáceres. La asistencia a la misma es libre y tendrá lugar a las 20:10 en el Salón de Actos del Centro de Profesores y Recursos de Cáceres (Escuela Oficial de Idiomas). Toda la información de la conferencia se encuentra en el cartel que se adjunta.


viernes, 8 de noviembre de 2013

D. MARIANO CEFERINO DEL POZO, "BOQUIQUE". LA LEYENDA.

"Yo no soy como tú y los tuyos. Ni mato ni robo sin razón. Si estoy huído, es por mi forma de pensar". Esta frase, pronunciada por el encargado de interpretar a D. Mariano Ceferino del Pozo en la recreación de la leyenda que se centra en su figura, seguro que, atendiendo a los hechos que se conocen, se correspondió con la personalidad de nuestro personaje.

Y decimos esto porque, D. Mariano Ceferino del Pozo, más conocido por el sobrenombre de "Boquique" -cueva en el paraje placentino de Valcorchero que le servía de refugio-, fue un hombre entregado a una causa: la defensa de los intereses patrios en varios momentos del siglo XIX. Se enfrentó a las tropas de Napoleón, como otros muchos extremeños durante la Guerra de la Independencia, combatió ferozmente diversas partidas de foragidos y bandoleros durante la década de 1820, defendió el Trono de Fernando VII durante los años del Trienio Liberal (1820-1823) y, ya casi sexagenario, se decantó por la causa encarnada en D. Carlos María Isidro de Borbón tras el estallido de la Primera Guerra carlista (1833-1840), aspectos que, acertadamente, ha puesto de relieve un gran conocedor del siglo XIX extremeño como es el Profesor, y paisano valxertiense, Fernando Flores del Manzano.

1834 marca un antes y un después en la vida del placentino, ya que a principios de marzo de este año es detenido cuando un levantamiento carlista -con ramificaciones en otros puntos del norte de Extremadura- estaba a punto de producirse en la ciudad altoextremeña. La vida combativa y guerrillera de D. Mariano Ceferino, condenado al más vil ostracismo junto a otros tantos defensores de la causa del carlismo en el norte de Extremadura, acabó en las Reales cárceles de Cáceres y Badajoz, como la de otros muchos extremeños que abrazaron la causa de D. Carlos cuando no eran sentenciados a garrote vil, castigo ejemplar que dictaban las autoridades isabelinas para disuadir cualquier tipo de adicción a los principios de Dios, Patria y Rey.


PD: La recreación tan sólo recoge los momentos previos a la captura de "Boquique" aunque se hace referencia a diversos episodios y andanzas de su vida.

viernes, 25 de octubre de 2013

FIESTAS EN HONOR AL SANTÍSIMO CRISTO DEL PERDÓN. TORNAVACAS (1913)

 TORNAVACAS
Las fiestas del  Smo. Cristo
Septiembre de 1913

 Cabecera de la noticia. Región: periódico de noticias, 24 de septiembre de 1913.

"Con gran animación, concurrencia y solemnidad extraordinarias se han celebrado las tradicionales fiestas en honor del Stmo. Cristo en la iglesia parroquial de esta villa.

Ya desde las vísperas del 14, el continuo disparo de voladores anunciaban a este católico vecindario la celebración de expresadas fiestas religiosas, viéndose desde las primeras horas de la mañana de citado día muy animadas todas las calles de esta localidad. A las diez y media de la mañana tuvo lugar la Misa Solemne, estando el templo totalmente lleno de fieles, que con gran entusiasmo y edificante fervor venían a honrar al Santísimo Cristo. El sermón en tan solemne festividad estuvo a cargo del digno párroco D. Agustín Mª Gil. Siguiendo inmemorial costumbre varias señoritas de la localidad cantaron el Ramo sobresaliendo entre estas la distinguida jóven Florencia que entonó admirablemente bellísimos cánticos de marcado sabor religioso.

Regocijos populares

También concurrió gran gentío a los que estaban anunciados figurando entre estos animadísimos bailes a los que asistió la juventud alegre de este pueblo y muchos dinstinguidos pueblos comarcanos.

De teatro

Durante las noches de los días 14, 15 y 16 del presente mes actuó en el salón de D.P. Merino la compañía dramática Fabianís, poniendo en escena las obras denominadas El Verdugo de sí mismo, Caparrota y Cañamonera, distinguiéndose en esta última las notables actrices Guillermina y Anita Fabianís, que dadas sus excepcionales condiciones para la actuación su obra puede ser conocida en los grandes teatros.

Como de costumbre, en los días 21, 22 y 23 de este tienen también lugar en esta villa las tradicionales y concurridas fiestas denominadas de San Mateo."

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Así narraba las fiestas del Santísimo Cristo del Perdón el rotativo Región: periódico de noticias en su edición del 24 de septiembre de 1913, habiendo finalizado ya las fiestas patronales y la tradicional feria de San Mateo. Como el lector comprobará, se trataba de una fiesta enteramente religiosa -el redactor de la noticia señala que se trata de un "católico vecindario"-, pero en la que también había lugar para una serie de actividades destinadas al ocio, como las obras de teatro o los bailes vespertinos para la juventud en el local de Merino. Dentro de los actos religiosos no podría faltar la referencia al "inmemorial" Ramo que, 100 años después, se mantiene en muy buen estado de salud.

A fin de cuentas, una solemne fiesta que encaja en los estándares de las festividades locales del mundo rural en el reinado de Alfonso XIII, en donde el componente religioso impregnaba y era bien patente en todos y cada uno de los actos programados.

martes, 22 de octubre de 2013

Recreación de la Batalla de Andoain: carlistas y liberales en septiembre de 1837

Con gran acierto, según opinión del que escribe y suscribe estas líneas, la asociación Larramendi Bazkuna ha tenido la excelente idea de llevar a cabo la recreación de uno de los tantos hechos de armas reseñables que se produjeron durante la Primera Guerra carlista. En este caso concreto, se ha recreado la Batalla de Andoain, enfrentamiento entre carlistas y liberales que tuvo lugar el 14 de septiembre de 1837 en los alrededores de la citada villa guipuzcoana y sus alrededores.

Los carlistas, liderados por el inolvidable general D. José Ignacio de Uranga -llegado para la ocasión desde Navarra-, arrollaron a los liberales, los cuales, acompañados de fuerzas pertenecientes a la Legión Auxiliar Británica, se vieron obligados a abandonar sus posiciones e iniciaron la huída, ya dispersos, hacia San Sebastián.

 El general Uranga pasa revista a sus tropas. Fuente: Diariovasco.com

Una iniciativa plausible y una magnífica noticia para los amantes e interesados en el fabuloso mundo de las recreaciones históricas y que, además, debería suponer el punto de partida para fomentar y mostrar el verdadero valor de muchas acciones que tuvieron lugar a lo largo de esta Primera Guerra. No estaría nada mal volver a ver a D. Carlos acaudillando su Expedición por tierras castellanas o al aventurero general D. Miguel Gómez Damas recorriendo media Península para conseguir adeptos a la causa. Por algo se empieza.

Información sobre la Batalla de Andoain (Museo Zumalacárregui de Ormaiztegi)

Galería de fotos de la recreación (Diario Vasco)

domingo, 13 de octubre de 2013

La cárcel del siglo XIX vista por dos presos.

En la actualidad, encontrándonos en los albores del siglo XXI, en no pocos países existen cárceles en donde el hacinamiento, la suciedad y la dejadez por parte de la administración encargada de su gestión y cuidados es una realidad que, con sus más y sus menos, se nos da a conocer en los diferentes medios de comunicación.

Estos mismos problemas de insalubridad y dejadez por parte de la administración encargada de su mantenimiento eran expuestos por dos reos de la Cárcel Real de Villar del Rey (Badajoz) hace más de un siglo. José Durán del Manzano y Rosendo Hernández, los reos en cuestión, se dirigían a la Real Audiencia de Extremadura para solicitar mejoras en su habitáculo. 

 Encabezado de la carta. Papel timbrado con el sello de pobres.


Las malas condiciones de higiene y el calor del verano pacense también están presentes en la misiva dirigida por los reos en septiembre de 1833, aún reinando Fernando VII, la cual decía así:


Escelentisimo Señor.

Jose Duran del Manzano y Rosendo Hernández, presos en la Real Carcel de esta villa de Villar del Rey por resultas de la muerte de Manuel Rubio en la misma, ante V[uestra] E[xcelencia] y con el debido respeto decimos: que es tanta la dejadez que esta Justicia en parte del aseo de la prisión donde estamos, que a pesar de no haber en ella vispote, cubo ni común donde hacer nuestras necesidades se pasan los diez, doce y más días sin limpiarla por alguna dejadez. Estamos cubiertos de chinches y gusanos que cria la inmundicia y son tanto que no solo en la cama los tenemos, sino también en la comida los hallamos diferentes veces. Yo, José Durán, con los malos olores y demasiada laceria he encontrado unas fuertes calenturas y fastidio tan grande que no hay fuerzas humanas a tomar el menor alimento, y creo si V[uestra] E[xcelencia] no toma algun gobierno sobre el particular que llegare a perder la vida; mas sucede y es, que la rasura me la hacían dos veces en la semana y tampoco he logrado esa gracia porque hoy hace diez y ocho días que no me afeitan; mas aunque todo esto lo estamos pidiendo todos los días a la Justicia, no hay fuerzas humanas a conseguirlo, que nos responden que tienen otros que[h]aceres a que atender y no pueden atender a limpiarlo. No se persuada V[uestra] E[xcelencia] que porque hacemos nuestras necesidades en la pieza donde estamos sea de grande cabida, porque es una pieza de cuatro varas y cuartas de largo y tres varas no cabales de ancho, no tan solo estamos nosotros en el rincon, sino también todos los presos que por aquí pasan con cuya ocurrencia se aumenta mas la inmundicia. El suelo de referida pieza es de una pizarra viva en el que hay hoyos que se pueden enterrar hombres, el cual con muy poco lo podían picar y allanar y también calafetear las paredes y evitarnos las chinches.

A V[uestra] E[xcelencia] prendidamente suplicamos se digne compadecerse de esta infelicidad, que además de ser bastante nocivo para nosotros también lo es para todo el pueblo pues sale un olor por la ventana capaz de contagiar toda esta poblacion. Tambien tiene dicha pieza una ventana de cinco cuartas de alto y cuatro de ancho la que nos tienen sin puerta y cae al poniente por la que nos entra tanto calor que no podemos parar. Cuya gracia deseamos alcanzar de V[uestra] E[xcelencia].

Villar del Rey, 12 de septiembre de 1833.”
La Real Audiencia de Extremadura, teniendo por cierto lo que se expresaba en la carta aquí mostrada, instó a la Justicia de Villar del Rey a procurar el “aseo y limpieza de la  cárcel, dando a los reos las horas de ventilación que sean compatibles con su seguridad”.

Fuente del documento: Archivo Histórico Provincial de Cáceres, fondo de la Real Audiencia.