sábado, 6 de junio de 2020

RESTAURACIÓN DE TRES MONUMENTOS SEÑEROS DE TORNAVACAS


Durante las últimas semanas del mes de mayo y las primeras de junio, se ha estado llevando a cabo la intervención conducente a la restauración de tres monumentos señeros de nuestra localidad: el Puente Cimero, la Puentecilla y la Picota (también conocida como Rollo o Marirrollas).

Dicha actuación, promovida por la Consejería de Movilidad, Transporte y Vivienda de la Junta de Extremadura, está financiada con los fondos del 1% cultural.

En el Puente Cimero, construcción de raíces medievales casi totalmente reformada en la primera mitad del siglo XVIII, tal y como se establecía en la memoria técnica inicial de intervención, se ha procedido a la limpieza de los bloques de granito, a la eliminación de la vegetación adherida y al revoque de las juntas con un mortero de cal morena. En el proceso de limpieza de la vegetación aneja en uno de los laterales del puente, se han recuperado unos antiguos escalones que permitían la bajada al río desde la calle (Calle Real de Arriba). 

Intervención sobre el Puente Cimero

Intervención sobre el Puente Cimero

Puente Cimero restaurado. Detalle de escalones.


En la Puentecilla, monumento procedente de la época de la gran eclosión constructiva de Tornavacas en los tiempos de la Edad Moderna –primera mitad del siglo XVIII–, se ha procedido a una actuación muy similar a la descrita en el Puente Cimero, si bien aquí hay que destacar que se ha prestado especial atención a revocar las juntas del intradós de la bóveda del arco, debido a los problemas de humedad que presentaba la estructura.

Puentecilla restaurada. Detalle del templete

Puentecilla restaurada. Vista general

Por su parte, en la Picota, la intervención ha sido de mayor calado. No olvidemos el valor histórico de esta construcción de finales del siglo XIV, levantada tras el nombramiento de Tornavacas como villa y su integración dentro del señorío de los Álvarez de Toledo (rama de los Condes de Oropesa). En el Rollo jurisdiccional, aparte de proceder a revocar las juntas con la citada cal y también a reponer algunas pequeñas piezas que se habían perdido –o extraído–, se ha intervenido en los alrededores, descubriendo parte del antiguo enrrollado que circundaba a la Picota y que ahora quedará visible. Además, se ha construido un pequeño murete de mampostería, que servirá como delimitación entre la pista de cemento y el Rollo. Se recupera, así, parte de la fisionomía original que debió tener el monumento y sus inmediaciones en siglos pasados.

Intervención sobre la Picota

Detalle reposición enrollado

Intervención sobre la Picota

Detalle Picota y enrollado
Esta intervención sobre estos tres monumentos de capital importancia para la historia y el urbanismo de Tornavacas, la tenemos que valorar de manera muy favorable, pues su restauración era algo más que necesaria. Los rigores del tiempo, del agua, del paso del tráfico rodado en las últimas décadas (en el Puente Cimero y en la Puentecilla), así como el olvido y el expolio (en el caso de la Picota),  así lo demandaban. Entre todos, y con la ayuda de las instituciones, sigamos cuidando, mimando y protegiendo nuestro patrimonio, pues no deja de ser una de las mejores herencias que hemos recibido de nuestros antepasados y que supone un elemento muy importante en nuestra identidad como pueblo que, como un tesoro valioso, debemos legar a las generaciones venideras.

jueves, 9 de abril de 2020

LA "PESTE BLANCA" Y SU INCIDENCIA EN TORNAVACAS EN LAS PRIMERAS DÉCADAS DEL SIGLO XX

Cuando estamos viviendo semanas inéditas en nuestra historia más reciente y una pandemia global, como es el coronavirus, está azotando con virulencia a un buen número de países de todos los continentes, es usual leer, en artículos periodísticos, referencias a otras enfermedades o epidemias que han afectado notablemente a nuestras sociedades en tiempos pasados: sirvan como ejemplo la mal llamada "gripe española" o la peste negra, entre otras.

En los tiempos más recientes de nuestra Historia, es decir, en los siglos XIX y XX, España también se ha visto afectada por otras enfermedades que, bien hasta que se encontró el tratamiento eficaz o bien se descubrió y generalizó una vacuna, golpearon de manera intensa a la población. A todos nos suenan el cólera-morbo, la fiebre tifoidea, la viruela o la difteria, las cuales ya son enfermedades testimoniales que representan una mortalidad muy baja en nuestra sociedad actual o que e incluso ya están erradicadas.

En estas líneas, vamos a tratar una enfermedad que afectó de manera notable a ciudades y pueblos de la España contemporánea: la tuberculosis, también conocida como la "peste blanca". Esta enfermedad, si bien ya existía desde la antigüedad, adquirió una especial virulencia en nuestro país en el siglo XIX y su alta letalidad se extendió hasta mediados del siglo XX.

Por manejar una definición sencilla de tuberculosis, el Diccionario de la lengua española de la RAE señala que es una "enfermedad infectocontagiosa de los humanos y de otras especies animales producida por el bacilo de Koch". La Organización Mundial de la Salud, esa institución de la que tanto estamos escuchando hablar estos días, señala que dicho bacilo (o bacteria) casi siempre afecta a los pulmones. La enfermedad se transmite de persona a persona a través del aire. Cuando un contagiado tose, estornuda o escupe (de ahí que también sea conocida como una "enfermedad social", por su facilidad de contagio), basta con que otra persona inhale los bacilos para quedar también infectada. Los síntomas típicos de la tuberculosis son tos, fiebre, sudores nocturnos, etc., y tiene un mayor índice de mortalidad en personas que tienen un sistema inmunitario débil o dañado (enfermos de VIH o diabéticos) o presentan malnutrición. 

En España, según el estudio de la Profesora Palao Ibáñez (1), la enfermedad creció exponencialmente a principios del siglo XX, provocando que, en el tramo que fue desde 1900 hasta 1930, casi todos los años murieran de media, aproximadamente, unas 30.000 personas. Y, ¿por qué fue tan mortífera? Las causas son varias, pero veamos las principales. En primer lugar, hay que entender el proceso de crecimiento de las ciudades, consecuencia de la industrialización. Las ciudades se convirtieron en grandes focos de infección, muy especialmente para la clase trabajadora, al habitar en viviendas insalubres y disponer de pocos recursos para acceder a los productos de primera necesidad. En segundo lugar, tanto en las grandes urbes como en los pequeños pueblos, hay que tener en cuenta la escasa cobertura sanitaria proporcionada por el Estado para combatir la enfermedad, la alimentación deficiente y la escasa higiene personal, factores que hacían que la tuberculosis se propagase a una mayor velocidad y afectase prácticamente a todos los grupos de edad y a todas las clases sociales.

En la tierra de Plasencia y, por ende, en el conjunto del Valle del Jerte y en el caso particular de Tornavacas, fue una enfermedad que, si bien ya había provocado muertes en los siglos anteriores, conoció un repunte preocupante también en estas primeras décadas del siglo XX, especialmente desde el mismo inicio de siglo hasta los años posteriores a la finalización de la Guerra Civil (1936-1939).

En la década de 1920, cuando la enfermedad constituía una gran preocupación en Plasencia y su entorno por el elevado número de fallecimientos registrados, instituciones de todos los niveles y personal sanitario trataron de aunar esfuerzos para combatir a la "peste blanca". En 1926, el médico titular de Tornavacas, Juan Sinde, se mostraba realmente preocupado por su letalidad y solicitaba a las autoridades competentes medidas para ponerla freno. Sostenía que, aunque bienintencionadas, no eran suficientes las colectas de dinero que se estaban realizando en Plasencia para ayudar a la curación de los tuberculosos y que las autoridades debían proporcionar medidas más eficientes y prácticas para la población. Sinde, que bien conocía la enfermedad y su tratamiento, dejó escrito lo siguiente (2):

"No basta recaudar unas cuantas pesetillas para alivio de estos desgraciados; es necesario, prepararles sitio, lugar, ambiente donde las lesiones bacilares puedan cicatrizar, en donde la lucha del microgérmen con las defensas orgánicas sea difícil, totalmente nula.
En el conocimiento vulgar está ya también que, si la tuberculosis es curable, lo es hasta cierto punto y solo en un ambiente [...] en donde se puedan aplicar todas las terapias con sus varias combinaciones y métodos de cura, ¿cómo se consigue? Con un sanatorio antituberculoso en la sierra, en lo alto del Puerto de Tornavacas, con un clima delicioso de altura, bello, agreste y pintoresco; llenaría esta gran necesidad"
Artículo de Juan Sinde, médico de Tornavacas
Como se puede leer en las líneas anteriores, lo que proponía el médico de Tornavacas era tener a los enfermos en un espacio tan benigno para el tratamiento de la enfermedad como lo era el Puerto de Tornavacas: un lugar retirado de cualquier núcleo de población y beneficioso por su temperatura fresca a lo largo de todo el año. Finalmente este proyecto, que tan favorable hubiese sido no solo para el tratamiento de la enfermedad sino también para contener su expansión por el Valle del Jerte, no llegó a cuajar. Quizá no existió voluntad por parte de las autoridades o, simplemente, no se tuvieran los recursos económicos que lo hicieran posible.  Más de una década después (tras la Guerra Civil), cuando la enfermedad iba arrebatando decenas de víctimas en la comarca año tras año, finalmente se puso en marcha un sanatorio de las mismas características del que demandaba Sinde años atrás, en este caso en el otro extremo de la comarca, en Piornal (3).

Explanada del Puerto de Tornavacas. 1284 metros de altitud.

Volviendo a lo que sucedía en nuestro pueblo, tenemos el testimonio de cómo era la vida de los tuberculosos. El también médico municipal, José Gándara, se encargaba de visitar a los enfermos. En un artículo que él mismo escribió en 1928 -titulado "La tuberculosis como enfermedad social" (4)-, relataba las desfavorables condiciones higiénicas que encontraba en sus domicilios, la poca luz y ventilación que tenían las habitaciones y los principales síntomas que les observaba (tos seca, tez pálida, altas fiebres, cansancio extremo...). Para hacernos una idea de lo difícil que era combatir la enfermedad en estas circunstancias, basta con leer la descripción que hacía de una de las casas visitadas y de cómo era la vida de las familias:
"Con el corazón apenado, pasamos a una casa inmediata que se sostiene de pie en prodigioso equilibrio. Su parte habitable, consta de una destartalada cocina y de un dormitorio, que recibe aire y luz por un raquítico ventanucho.
En un camastro yace un pobre hombre, tuberculoso avanzado; en su derredor forman lastimoso grupo su mujer y sus cuatro hijos, el mayor de diez años. Al llegar la noche, en el camastro reposarán el matrimonio y los hijos más pequeños; los otros dos dormirán en la cocina, sobre un saco de paja, abrigados más por el mutuo calor que se prestan que por el que pueda proporcionarles la andrajosa manta con que se cubren"
Artículo de José Gándara, médico de Tornavacas


Tras esta descripción, afirmaba que era urgente habilitar lugares por toda la provincia que fueran aptos para la sanación de enfermos (enfermerías o sanatorios), y que a ello debían de contribuir no solo las autoridades, sino también las personas más pudientes, pues estos trabajadores que enfermaban, en muchas de las ocasiones, eran su principal mano de obra.

Si bien la tuberculosis siguió siendo un gran problema social en tiempos de la II República y en los años inmediatamente posteriores, a medida que fue avanzando la segunda mitad del siglo XX (es decir, a partir de 1950), la enfermedad empezó a presentar una mortalidad más baja, gracias a factores como los avances médicos o a las mejoras en las prácticas higiénicas de la población. No obstante, a día de hoy, en pleno siglo XXI, todavía sigue siendo una enfermedad activa. En las últimas informaciones publicadas al respecto, sobre todo en los países en desarrollo, sigue constituyendo un grave problema de salud pública. Los datos hablan por sí solos y en el año 2018 fallecieron 1,5 millones de personas en todo el mundo debido a esta enfermedad.

El actual coronavirus, siendo la primera pandemia de los tiempos de la globalización, ya tiene reservado su lugar en los libros de Historia. Eso es indudable. Pero como muchas otras enfermedades o epidemias que han afectado a las sociedades del pasado, tengamos la absoluta certeza de que llegará un momento en el que se convierta en una enfermedad controlada y con la que tendremos que convivir. De esta también saldremos. Ánimo y adelante.

Notas:

(1) PALAO IBÁÑEZ, María del Carmen, "Una perspectiva social de la tuberculosis en España: 1900-1939". [Disponible en: http://www.proyectonisal.org/dmdocuments/palao_ibanez.pdf]

(2) Nuevo día: Diario de la Provincia de Cáceres, 16/10/1926.

(3) El antiguo sanatorio "San José" fue reconvertido más tarde en albergue juvenil. Su último uso ha sido como alojamiento turístico (Hospedería "La Serrana", cerrada desde hace años y actualmente en proceso de reforma).

(4) Nuevo día: Diario de la Provincia de Cáceres, 13/12/1928

domingo, 7 de enero de 2018

PARTICIPACIÓN EN EL CICLO DE CONFERENCIAS "LUNES INVESTIGA"

El próximo lunes 8 de enero, dentro del Ciclo de Conferencias "Lunes Investiga", impartiré la ponencia titulada "Carlismo e integrismo en la Diócesis de Plasencia en el último cuarto del siglo XIX". La misma será a las 20:00 h. en la sala de bóvedas del Seminario Diocesano de Plasencia.

Este Ciclo de Conferencias es una iniciativa promovida por el Obispado de Plasencia, el Cabildo Catedralicio y el Seminario Diocesano placentino.

 Díptico del Ciclo de Conferencias "Lunes Investiga 2017-2018"

Más información:


 

jueves, 30 de noviembre de 2017

NUEVA PUBLICACIÓN: EL CARLISMO EN BADAJOZ

En el nuevo número de la Revista Sharia (nº 76, 2017), que edita la Asociación Amigos de Badajoz, participo con el trabajo titulado "El carlismo en Badajoz". Se trata de un breve texto el que se proporciona una panorámica general sobre el devenir de este movimiento a nivel local a lo largo de los siglos XIX y XX.


https://www.slideshare.net/amigosdebadajoz/sharia-n-76?from_action=save 

Por su interés, se reproduce a continuación el índice de contenidos de este número:

Editorial.- Luis de Morales: “Cuestión de Estado”.
El Carlismo en Badajoz. Juan Pedro Recio Cuesta.
Sebastián Montero de Espinosa: de frustrado mayorazgo a hospital. Manuel Cienfuegos Ruiz-Morote.
Los tres poetas: Pacheco, Lencero y Valhondo. Raquel Manzano González
Otra rehabilitación del baluarte de la Trinidad fue posible. Javier Teijeiro Fuentes.
Las pinturas de Morales en el Hospital de la Concepción. José Ramón González Rico.
Avituallamiento del Ejercito Extremeño durante el primer sitio a Badajoz en 1811. José Sarmiento Pérez.
Aportaciones a la historia de Badajoz por Tirso Lozano Rubio. Manuel Cienfuegos Ruiz-Morote.
Nuevo maltrato al patrimonio en Olivenza. Juan Manuel Vázquez Ferrera.
Juan Tovar en la toma de Badajoz. Eladio Méndez Venegas.
El tesoro prehistórico de Sagrajas, su recuperación y marcha a Madrid. Juan Javier Enríquez Navascués.



martes, 21 de noviembre de 2017

NUEVA PUBLICACIÓN: TORNAVACAS (1927-2017): 90 AÑOS DE CAMBIOS Y TRANSFORMACIONES


Con motivo del 90 Aniversario de la Revista de Estudios Extremeños (1927-2017), editada por la Diputación Provincial de Badajoz, acaba de publicarse un número extraordinario en el que participamos un buen puñado de cronistas oficiales de diferentes ciudades y pueblos de toda la región, profesores de la Universidad de Extremadura así como otros investigadores de las realidades locales regionales.

El estudio "Tornavacas (1927-2017): 90 años de cambios y transformaciones", cuyos contenidos principales ya fueron presentados al público el pasado mes de agosto en el marco del Agosto Cultural tornavaqueño, proporciona una gran cantidad de información inédita y en él se hace un recorrido por los diferentes regímenes políticos por los que ha pasado el municipio a lo largo de estas últimas nueve décadas (últimos años de la Dictadura de Primo de Rivera, II República, Franquismo y Democracia). Dedica, además, un amplio apartado a las enormes transformaciones económicas y sociales que se han producido en estos últimos noventa años, tanto a nivel local como comarcal, aportando toda una serie de datos.


Portada de la Revista de Estudios Extremeños

Estudio "Tornavacas (1927-2017): 90 años de cambios y transformaciones"
 
Presentación del estudio el pasado 7 de agosto de 2017

miércoles, 25 de octubre de 2017

martes, 5 de septiembre de 2017

PARTICIPACIÓN EN EL II CICLO DE CONFERENCIAS DE LA FUNDACIÓN FUERZAS ARMADAS Y GUARDIA CIVIL

Adjunto se remite cartel del programa del II Ciclo de conferencias de la Fundación Fuerzas Armadas y Guardia Civil, organizado por la Fundación FAS y GC en colaboración con la Subdelegación del Ministerio de Defensa en Cáceres.
Las conferencias se impartirán los días 12, 19 y 26 de septiembre en la sede de esta Subdelegación de Defensa (Cuartel “Infanta Isabel”, Avda, de las Delicias, s/n)
Se ruega confirmación de asistencia a los teléfonos 927 62 53 71/927 62 53 95 o al correo electrónico:  dd.caceres@oc.mde.es.
 
Programa
 
12 de septiembre, martes: "El Coronel Borbón, un artillero español en el Real Ejército belga. 1914-1945", por D. Rodolfo ORANTOS MARTÍN.

19 de septiembre, martes: "La Real Academia Militar de Guadalupe y su primer Director, el Brigadier D. José Jara y García. 1836-1839", por D. Juan Pedro RECIO CUESTA.

26 de septiembre, martes: "La función urbanística de las Fuerzas Armadas en la creación de la ciudad", por D. Miguel CORCHERO PÉREZ. 

Cartel del Ciclo de conferencias

miércoles, 5 de julio de 2017

NUEVO ARTÍCULO EN LA REVISTA DE HISTORIA DE LAS VEGAS ALTAS

En el último número de la Revista de Historia de las Vegas Altas (nº 9, 2017), aparece publicado nuestro artículo "La Primera Guerra carlista en las Vegas Altas".

La Revista puede consultarse en línea pinchando en este enlace. Se adjunta el Índice de la misma. 

Índice de contenidos

Índice (PDF)

Artículos

MANUEL LÓPEZ FERNÁNDEZ. Santa María de Tudía en la producción literaria de Alfonso X y Alfonso XI (siglos XIII y XIV) (PDF)

JUAN PEDRO RECIO CUESTA. La Primera Guerra Carlista en las Vegas Altas (PDF)

JOSÉ LUIS BARRIO MOYA. La señora extremeña Doña Juana Josefa Nogales Hidalgo y su matrimonio con el ebanista aragonés Luis Negro (1807) (PDF)

JUAN JOSÉ SÁNCHEZ GONZÁLEZ. El asedio a Medellín de 1479: un ejemplo de política medieval (PDF)

SANTIAGO GUERRA MILLÁN; SAMUEL PÉREZ ROMERO. La Villa Romana de La Majona (Don Benito, Badajoz). Estado actual de su puesta en valor (PDF)

JOSE ANTONIO RAMOS RUBIO. El Convento de San Antonio de Trujillo. De cenobio a hotel (PDF)

Turismo por…

Nuestras fortalezas II: El Castillo de Puebla de Alcocer (PDF)

Natur Historia

Riqueza botánica de La Serena (II) (PDF)

Memoria Viva

Entrevista al periodista Ángel Sastre Canelas (PDF)

Apartado Literario-Narrativo 

Caridad Jiménez Parralejo (PDF)
José Cercas Domínguez (PDF)
Antonia Cerrato Martín-Romo (PDF)
Antonio Orihuela Parrales (PDF)
Historias recientes I (PDF)

Rincón del Pasado

Apuntes Históricos (VIII) (PDF)
Imágenes para el Recuerdo (PDF)
Facsímil. Concesión del título de Ciudad a Don Benito (1856) (PDF)

Reseñas Bibliográficas

Don Benito en el reinado de Isabel II (1833-1868) (PDF)
La espina del gato (PDF)
Afrontar la vida (PDF)
Cuaderno de la luz dormida (PDF)
El nombre secreto del agua (PDF)

martes, 4 de julio de 2017

RESEÑA EN LA REVISTA UNIVERSITARIA DE HISTORIA MILITAR

En el último número de la Revista Universitaria de Historia Militar (Vol. 6, n. 11, 2017), reseñamos la obra del Profesor Alfredo Comesaña Paz: Hijos del Trueno. La Tercera Guerra carlista en Galicia y el norte de Portugal.

Dicho trabajo es el resultado del proyecto de investigación premiado, ex aequo, en la XIV edición del Premio Internacional de Historia del Carlismo Luis Hernando de Larramendi que convoca la Fundación Ignacio Larramendi.  

La reseña se puede leer haciendo click en este enlace (si se quiere consultar el número al completo de la Revista, pincha aquí)

Extracto de la reseña