En poco más de 48 horas, la totalidad de los pueblos del Valle del Jerte quedaron bajo la autoridad militar del bando afecto a Franco. Un día después del 18 de julio de 1936, militares procedentes del Regimiento de Plasencia, derechistas y falangistas locales, así como guardias civiles de los diferentes puestos existentes entonces en el valle, se encargaron de ir pueblo por pueblo para declarar el Estado de Guerra y para someterlos a la nueva autoridad militar que el día anterior se había levantado en armas contra el Gobierno de la II República. Y así sucedió en Jerte, población que entonces acababa de celebrar las fiestas en honor a su patrón –el Santísimo Cristo del Amparo–, la tarde del 19 de julio.
Así lo recordaba, en 1937 y en el contexto de una investigación llevada a cabo por el Servicio de Información Militar (SIM) a varios vecinos de Jerte, uno de los guardias civiles del Puesto de la población jerteña, como testigo que fue de los hechos ocurridos aquella tarde-noche del 19 de julio de 1936:
"Que el 19 de julio [...], sobre las cuatro de la tarde se presentó en el Cuartel de la Guardia Civil un Cabo del Regimiento de Plasencia con algunos falangistas, quien les manifestó que se había declarado el estado de guerra en la provincia y que el Comandante Vázquez, de la Guardia Civil, se había hecho cargo del Gobierno Civil, saliendo entonces el Cabo del Puesto con varios números entre ellos el declarante, declarando el estado de guerra en el pueblo. Que después de declarado y viendo el Cabo de la Guardia Civil el ambiente que había en el pueblo, reunió a los guardas jurados así como a los elementos de orden para que auxiliaran a la Guardia Civil y que entonces fueron a Plasencia algunos de estos elementos por armas por carecer de ellas en el pueblo, volviendo al pueblo armados sobre las once de la noche, con las fuerzas del Regimiento de Plasencia; que antes de volver estos individuos patrullaron por el pueblo con la Guardia Civil únicamente los guardas jurados y que los elementos de derechas patrullaron por su cuenta en grupos de cinco o seis”

Testimonio de uno de los guardias civiles del Puesto de Jerte sobre lo sucedido en aquella localidad la tarde-noche del 19 de julio de 1936. Archivo General e Histórico de Defensa.
Pero en aquella tarde-noche del 19 de julio no todo fue del color de rosa. Hubo incertidumbre, miedo, tensión y ciertos conatos de resistencia por parte de un grupo de vecinos, de clara filiación de izquierdas, los cuales mostraron abiertamente su oposición al establecimiento de la nueva autoridad militar. El asunto, en aquel momento, no fue a más, pero en los días posteriores se produjeron varias detenciones. Algunos de estos vecinos, además, siendo conscientes de las circunstancias y estando el pueblo ya asegurado y controlado por militares, falangistas y guardias civiles, no tardaron en huir de sus domicilios, permaneciendo escondidos varios días.

Investigación abierta por parte de Servicio de Información Militar (SIM) a un vecino de Jerte. Archivo General e Histórico de Defensa.
El Valle del Jerte, por fortuna, no fue escenario de grandes batallas ni de enfrentamientos armados reseñables, pero la guerra sí se dejó sentir en muchos aspectos de la vida cotidiana y afectó de lleno, de una manera u otra, a sus habitantes.
90
años después, aún queda mucho por
conocer de lo sucedido no solamente durante estas jornadas
iniciales del conflicto sino durante los tres años de la guerra, por lo que aprovechando la efeméride histórica del 90 aniversario del estallido de la Guerra Civil, a lo largo de los próximos meses dedicaremos unas líneas a algunos episodios ocurridos en el valle entre julio de 1936 y abril de 1939.
Continuará...
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