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domingo, 7 de diciembre de 2025

EL PUENTE DE CABEZUELA: UNA JOYA ARQUITECTÓNICA E HISTÓRICA CON SIGLOS DE ANTIGÜEDAD

    En una de nuestras anteriores entradas dedicamos unas líneas a una infraestructura que puede ser considerada, y con razón, una joya del patrimonio histórico del Valle del Jerte: el puente que, sobre el río Jerte, existe en Cabezuela del Valle. Hace unas semanas publicábamos, además, un artículo de divulgación en prensa (El Periódico Extremadura, 16/11/2025) en el que realizábamos un breve recorrido histórico por dicho puente para después centrarnos en las importantes obras que en él se realizaron a principios del siglo XX, momento en el que se estaba construyendo la carretera de Plasencia a El Barco de Ávila, que le dieron su aspecto actual.

    Aunque, por tanto, el puente tal y como lo conocemos hoy día procede de esas obras efectuadas durante la década de 1900, su historia se remonta a muchos siglos atrás, pues hay constancia documental de que en ese mismo sitio en el que ahora se encuentra el puente ha habido, desde hace siglos, un paso para cruzar, de un lado a otro, el río.

    Aunque ya está documentada, en la época medieval, la existencia de un paso para cruzar el Jerte a su paso por Cabezuela, estamos convencidos de que la historia del puente en este lugar se remonta a un tiempo del que, hasta el momento, no disponemos de referencias escritas y/o materiales. Y es que, hay diferentes razones para pensar que allí debió existir también un paso para cruzar el Jerte desde tiempos anteriores a la Edad Media, pues el valle, aunque de manera muy diferente a la de hoy -en pequeños poblados dispersos-, ha estado habitado desde tiempos mucho más remotos.

    Conocida, a grandes rasgos, la historia del puente actual, esta entrada, que no pretende ser una recopilación exhaustiva de las referencias históricas al puente antiguo, tiene como principal objetivo analizar una selección de imágenes (tales como croquis, mapas y otros documentos de interés), que de él nos hablan, es decir, de ese puente que en este mismo lugar ha existido, como decíamos, desde hace siglos. 

Veamos las más representativas: 

1. Referencia en un plano relativo a Cabezuela (1663)

    Realizado por Jorge del Pozo y Meneses y firmado en Sevilla a fecha de 24 de septiembre de 1663, en este interesante y valioso plano del siglo XVII, en el que se representa el término de Cabezuela, puede verse claramente la referencia al puente

    El plano original se encuentra en el Archivo General de Simancas, aunque una versión digital puede consultarse y descargarse en el Catálogo Colectivo de la red de bibliotecas de los Archivos Estatales.

    Agradecemos a José Leal, vecino de Cabezuela y lector de este blog, el habernos hablado de este plano, el cual desconocíamos.

Detalle del plano de 1663

2.  Referencia en el mapa de Faustino Belvís sobre Cabezuela y alrededores (1785)

    En este mapa, al representar a Cabezuela y sus alrededores, se dibuja el puente sobre el río Jerte. La línea de puntos indica el itinerario del Camino Real que transitaba de norte a sur, y viceversa, por el valle.

    De interés es también la referencia al puente que existía, ya dirección hacia Plasencia, a la altura del antiguo núcleo de Asperilla, hoy despoblado y casi desaparecido. 

    Su autor fue Faustino Belvís Albalá, vicario de Cabezuela, quien envió este mapa, así como información sobre la antigua villa, al geógrafo real Tomás López, quien utilizaría esta información para su magna obra, de la que hablamos en la siguiente referencia.

    El mapa original se encuentra en la Biblioteca Nacional de España y una copia digital puede ser consultada en la Biblioteca Digital Hispánica, perteneciente a la misma institución.

Detalle del mapa de 1785

3. Mapa de Tomás López (1797)

    La labor llevada a cabo por el geógrafo Tomás López es clave para conocer cómo eran nuestros pueblos a finales del siglo XVIII. Este, por parte de autoridades y/o de eruditos locales, recibió una gran cantidad de datos que le sirvieron para elaborar su magno proyecto de Diccionario geográfico-histórico. Además de contar con esta valiosa información, a partir de los croquis, datos, mapas y planos que también recibió, realizó una serie de mapas.

    En el caso concreto de nuestro valle y del puente protagonista de esta entrada, señalar que éste también quedó reflejado en la cartografía realizada por López, tal y como se puede comprobar a continuación.

    Este mapa ofrece, además, una muy interesante información sobre otros aspectos del valle (río, arroyos, gargantas, caminos, núcleos de población u orografía). 

    El original se encuentra en la Biblioteca Nacional de España y una copia digital puede ser consultada en la Biblioteca Digital Hispánica.

Detalle del mapa de 1797

4. Segunda edición del mapa de Tomás López (1819)

    Unas décadas después de la edición del anterior mapa por parte del geógrafo Tomás López, sus hijos continuaron con su labor y publicaron una nueva colección de mapas que data del año de 1819. Como vemos a continuación, este mapa es muy similar al publicado a finales del siglo XVIII y en él se pueden observar prácticamente las mismas referencias. Aquí aparece, de nuevo, nuestro puente.

    El mapa original procede del Archivo Cartográfico y de Estudios Geográficos del Centro Geográfico del Ejército y una copia digital puede consultarse en la Biblioteca Virtual de Defensa.

Detalle del mapa de 1819 

5. Mapa sobre los principales itinerarios militares de Extremadura (1817)

    En este mapa, realizado para plasmar las principales vías de comunicación que también utilizaban las tropas para sus desplazamientos, aparecen reflejados algunos de los puentes existentes sobre el río Jerte: el de Cabezuela, otro en término de Navaconcejo y otro muy cercano al ya hoy despoblado de Asperilla.

Mapa de 1817

    El mapa original procede del Archivo Cartográfico y de Estudios Geográficos del Centro Geográfico del Ejército y una copia digital puede consultarse en la Biblioteca Virtual de Defensa.

6. Cuaderno topográfico elaborado entre el año 1900 y 1901

    En este croquis que se encuentra dentro de los planos geométricos realizados por el entonces Instituto Geográfico y Estadístico, se hace mención tanto al puente de piedra como a otros lugares de interés de sus alrededores: la ermita del Cristo (en su ubicación original), la casa del "Elechal" [sic], el lagar de Gómez o el molino harinero de Cepeda.

    Este documento procede de la colección de documentación geográfica y de cartografía antigua del Centro de Descargas del Instituto Geográfico Nacional

Detalle del plano geométrico. Años 1900-1901

7. Plano de Cabezuela del año de 1901

    En este año de 1901, la carretera, después de haber pasado casi dos décadas de iniciarse su construcción desde Plasencia, llegó hasta Cabezuela. Este mismo año, como ya dejamos recogido, se anunciaba en la prensa placentina el servicio de coche correo diario (movido por tracción animal) desde Plasencia a Cabezuela y viceversa.

Anuncio en prensa del servicio de coche correo diario desde Plasencia a Cabezuela y viceversa

    Y este mismo año se publicó el plano que a continuación mostramos, que se hizo a partir de los planos geométricos a los que nos hemos referido en el anterior punto.

    En este plano se observa, claramente, la referencia al "puente de piedra". Destacan, además, las menciones a espacios cercanos como a la ermita del Cristo o al molino harinero de Cepeda que existía junto al río.

    Este documento, como el anterior, también procede del Centro de Descargas del Instituto Geográfico Nacional

Detalle del plano. Año de 1901

8. Referencias al puente antiguo en el informe de reforma y ensanche del puente (Informe de 1915)

    Una vez que la carretera llegó a Cabezuela, se puso en marcha el proceso para realizar unas importantes obras en el puente que lo convirtieran en una infraestructura acorde a las nuevas necesidades que venía a cubrir esta nueva vía de comunicación. El proceso de reforma y ensanche, tal y como ya quedamos recogido en una de nuestras anteriores entradas, se extendió hasta 1910, año en el que finalizaron las obras en el puente.

    En el informe de valoración final de dichas obras, se nos habla del puente antiguo y del aprovechamiento de sus materiales para el nuevo. Citamos textualmente lo que recoge dicho informe, en el que se especifica que se llevaron a cabo "demoliciones de la obra antigua", que consistieron en desmontar gran parte de los materiales que formaban la estructura superior del puente: el enlosado, la sillería del pretil y la mampostería de los tímpanos. Para adaptarlo a las nuevas necesidades a las que debía dar respuesta el puente, se introdujeron nuevos materiales como el hierro o el hormigón armado, entre otros. 

Detalle del informe de 1915 en el que se nos habla de los materiales del puente antiguo reutilizados en la construcción del nuevo

    Además, en dicho informe se menciona que este puente ya existía y que fue aprovechado para que, por él, pasara la carretera.

Detalle del Informe de 1915 en donde se especifica que este puente ya existía y que fue aprovechado para la carretera

    Esta documentación se encuentra en el fondo de Obras Públicas del Archivo General de la Administración (Alcalá de Henares, Madrid), junto a multitud de planos como el que a continuación adjuntamos:

Obras llevadas a cabo en la base del puente. Informe de 1915

    Para finalizar, nos reafirmamos en las palabras que ya escribimos en nuestra anterior entrada. El puente de Cabezuela, emblema no solamente del municipio en el que se ubica sino de todo el conjunto del actual Valle del Jerte, pronto dejará de tener la función que ha tenido durante siglos: ser el puente principal por el que cruzar el Jerte a su paso por Cabezuela. Cuando el nuevo puente que actualmente está en construcción esté operativo y por él transite gran parte del tráfico de automóviles, esperemos que ello redunde en la mejor conservación de este puente varias veces centenario, pues no hay dudas de que es una imponente obra de ingeniería civil que debe ser mimada y puesta en valor por su indudable importancia histórica y patrimonial

Puente de Cabezuela. En la fotografía de la derecha (tomada en octubre de 2025), se puede observar el estado de las obras de desmonte para la construcción de la variante que unirá la carretera con el nuevo puente que se está construyendo unos metros más abajo. Fotografías de Eugenio Sánchez Carril

jueves, 13 de febrero de 2025

EL PUENTE DE CABEZUELA DEL VALLE: LA OBRA DE INGENIERÍA MÁS IMPORTANTE DE LA CARRETERA DE PLASENCIA A EL BARCO DE ÁVILA A SU PASO POR EL VALLE DEL JERTE

    En entradas anteriores ya dedicamos unas líneas al puente que, sobre el río Jerte, existe en Cabezuela del Valle, pues es uno de los elementos materiales más singulares que actualmente se conservan de la construcción, a su paso por el Valle del Jerte, de la que, en su origen, era conocida como la carretera de Plasencia a El Barco de Ávila (actual N-110). Este puente, por sus características y dimensiones, fue una de las obras de ingeniería más importantes de dicha carretera, primera vía de comunicación moderna que se construyó en nuestra comarca a lo largo de las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del siglo XX y a la que ya, en meses anteriores, hemos dedicado también un par de entradas en este blog (Los inicios de la construcción de la carretera de Plasencia a Barco de Ávila -actual Nacional-110- a su paso por el Valle del Jerte y Un paseo por los orígenes de la N-110 a su paso por el Valle del Jerte (I): algunos restos materiales de la antigua carretera de Plasencia a El Barco de Ávila).

    Este puente, que hoy, diariamente, soporta el tráfico de centenares de vehículos y de viandantes y que así seguirá siendo hasta la terminación del nuevo que le sustituirá como puente principal y que estará operativo en 2026, bien merece que le dediquemos una entrada en exclusiva por varios motivos: por su valor histórico, por la importante obra de ingeniería que representa y por el emblema que ya es para el Valle y, en especial, para los habitantes de Cabezuela.

    Y es que, este puente tiene tras de sí una curiosa e interesante Historia que se remonta a varios siglos atrás. El que actualmente conocemos, como a continuación detallaremos, adquirió su aspecto actual en los inicios de la década de 1910, que es cuando fue finalizada su construcción, pero en siglos anteriores también existió en ese mismo lugar un puente que era utilizado para cruzar, de un lado a otro, el río Jerte. Veamos algunos datos curiosos que así lo demuestran. Aunque algunas informaciones no contrastadas indican que este puente puede tener un posible origen romano, ya sí está documentada la existencia de un puente en este lugar en la Edad Media, que servía para cruzar el río a viandantes, arrieros, caballerías, trajinantes y al ganado, el cual debía de pagar una tasa ("pontazgo") por pasar por él. Esta misma función tendría también durante los siglos de la Edad Moderna. Y es a finales de esta época, es decir, del siglo XVIII, cuando ya tenemos las primeras referencias sólidas a este puente. Ellas aparecen en la documentación relacionada con el proyecto del Diccionario Geográfico de España impulsado por el geógrafo Tomás López en las últimas décadas del siglo XVIII. Más concretamente, en un mapa de 1797 asociado a este proyecto, ya observamos que se refleja un paso que cruza el río Jerte muy cerca del núcleo de población de Cabezuela que, indudablemente, se trata de este puente.

Detalle del mapa geográfico del Obispado de Plasencia elaborado por Tomás López (1797). Aparte de la referencia al nombre de las poblaciones, señalamos, con el círculo verde, dicho paso sobre el río Jerte Biblioteca Nacional de España

    Ya en el siglo XIX empezamos a tener un mayor número de informaciones sobre este puente, pues aparece referenciado en varios diccionarios escritos durante este siglo así como en una importante obra de 1866 que detallaremos a continuación. En cuanto a las referencias que encontramos en los diccionarios mencionados, hay que destacar las siguientes. En el Diccionario geográfico-estadístico de España y Portugal, de Sebastián Miñano y publicado en 1826, se dice: 

"Hay un Cabezuela un bonito puente de un solo arco unido por la orilla izquierda con las mismas casas; y por la derecha con una devota capillita de Cristo Crucificado, formada sobre la misma cabeza del puente en la orilla derecha"

    Por otra parte, en el ya imprescindible Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz (Tomo V, 1849), en la entrada relativa a Cabezuela se nos dice:

"Le baña de N. a S. el r. Jerte que pasa inmediato a sus casas, en cuyo punto tiene un buen puente de piedra de un solo arco muy elevado"

    Por lo que respecta a la obra de 1866 ya citada, titulada Itinerario descriptivo militar de España, la cual es imprescindible para conocer el estado de muchos caminos que existían en España, la información que en ella viene (en su Tomo V), es muy interesante para conocer el itinerario del camino, así como el estado en el que este se encontraba, que conectaba Plasencia con El Barco de Ávila y que transcurría por nuestro valle. En la descripción de este camino, además de hacerse referencia a los puentes, arroyos y lugares destacados por los que transitaba, aparece una nueva referencia al puente de Cabezuela, señalándose de él lo siguiente:

"A la salida de Cabezuela se pasa el Jerte por un antiguo puente de piedra de un arco"

Extracto de la obra de 1866 en donde, al describir el camino de Plasencia al Barco de Ávila, se hace referencia al puente de piedra de Cabezuela

    Pero es en las últimas décadas del siglo XIX cuando arranca la Historia del puente tal y como nosotros actualmente lo conocemos. Como también dejamos escrito ya en otra de nuestras anteriores entradas, en 1877 se promulgó la conocida como Ley de carreteras en la que ya aparecía proyectada la carretera de "Plasencia al Barco de Ávila (Ávila) por Navaconcejo, Cabezuela y Puerto de Tornavacas", cuya construcción se realizó, por secciones o "trozos", a lo largo de las siguientes décadas (entre la de 1880 y 1910). En la Historia de esta carretera, capítulo aparte merece el proyecto de reforma y ensanche del puente viejo de Cabezuela. Ya a la altura de 1900, cuando estaba prácticamente terminado el tramo de carretera entre Plasencia y Cabezuela, fue cuando se comenzaron a preparar las obras de reforma y ensanche del puente de piedra.

    Gracias a la documentación hallada en el Archivo General de la Administración (Alcalá de Henares, Madrid), sabemos mucho más de lo que sabíamos hasta ahora sobre la construcción del puente, pues allí se conservan los expedientes relativos a la construcción de todos los tramos de la carretera de Plasencia a El Barco de Ávila así como de las obras auxiliares (alcantarillas, muros, puentes...) que debieron hacerse. Por su interés, y por el valor que tienen para conocer con más profundidad el proyecto del nuevo puente, en los párrafos siguientes nos vamos a detener en algunos de estos documentos.

    Volviendo a nuestra narración, como decíamos, a la altura del año 1900 ya estaba construido, casi en su totalidad, el tramo de la carretera que discurría entre Plasencia y Cabezuela. Y ya en 1901 se ofertaba en prensa uno de los primeros servicios de transporte regular que conectaban ambas localidades por la nueva carretera: el coche correo diario movido por tracción animal, servicio del que ya escribimos unas líneas que pueden leerse en este enlace.

Detalle de un plano de Cabezuela del año de 1901. En él se observa el casco urbano de la localidad, la ya recién construida carretera, la casilla del peón caminero, la referencia a la ubicación original de la ermita del Cristo y la referencia al puente de piedra. Fuente: Centro de Descargas del Instituto Geográfico Nacional

Coche correo diario de Plasencia a Cabezuela, y viceversa, movido por tracción animal. Anuncio de 1901.

    Llegando ya la carretera hasta Cabezuela, fue cuando se empezó a tratar la obra de reforma y ensanche del puente, una obra totalmente necesaria para hacer apta esta infraestructura para las nuevas necesidades que no tardarían en llegar, pues esta carretera ya se concibió para que, en un futuro no muy lejano, por ella pudieran circular también los primeros automóviles, aparte de los carruajes y caballerías que eran -y siguieron siendo- los medios de transporte más habituales en nuestra zona a finales del siglo XIX y durante, al menos, las tres primeras décadas del siglo XX, momento a partir del cual ya comenzaron a circular tímidamente por nuestra carretera los vehículos a motor.

    Por las características y singularidad de las obras en dicho puente, se redactó un proyecto aparte para la ejecución de las mismas. Este proceso comenzó en los primeros años de la década de 1900 con la redacción y aprobación de los primeros proyectos de obras, las cuales se alargarían hasta 1910, que es cuando se culminó la estructura del nuevo puente. Por su interés, adjuntamos algunos de los planos que sirvieron para la construcción del mismo así como algunos detalles de la parte inferior del puente, que también quedaron reflejados en dichos planos.

Expediente de valoración definitiva y liquidación final del ensanche del puente de Cabezuela (1915), que es donde se insertan los planos del puente, que se muestran a continuación, construido en los años anteriores

Plano del puente del "frente de aguas arriba"  

Plano de los estribos y de los arranques de la bóveda

Anchura del puente. 6 metros y 3 centímetros entre la calzada y los andenes volados. La anchura de la calzada era de 4 metros y 40 centímetros 
 
 

Detalle de la barandilla y de los bolardos colocados en los extremos del puente. Las barandillas se instalaron como medida de seguridad para los vehículos, las personas y las reses mayores, pues "por el puente pasa el cordel de ganados".
 
    Con la estructura del puente ya finalizada, en julio de 1910 se realizaron las pruebas de carga de los andenes volados, a modo de pasos peatonales, que se construyeron con hormigón armado a la vez que se realizaba el ensanche del puente. Dichas pruebas, para comprobar la resistencia de los mismos, consistieron en la carga de 400 kilos de tierra por metro cuadrado que permanecieron allí -entre las barandillas y sacos de tierra a ras de la calzada-, tal y como se indica en el croquis que a continuación se muestra, por un tiempo de 24 horas.
 
Informe de las pruebas de carga de los andenes volados realizadas en julio de 1910

    Como vimos y ya analizamos en nuestra anterior entrada, en la actualidad aún siguen siendo bien visibles los restos materiales originales de aquel puente construido a principios del siglo XX. En su proceso de construcción y ensanche, también es de interés destacar que se aprovecharon los materiales existentes del puente viejo de piedra (su enlosado, la sillería del petril y la mampostería de los tímpanos) y se introdujeron nuevos como el hierro, el mortero, el hormigón hidráulico o el hormigón armado, que sirvieron para reforzarlo y adaptarlo a los nuevos tiempos. Además, se aprovecharon parte de los grandes bloques graníticos de los alrededores ("canchales") para extraer de ellos -a base de barrenos y picos- bloques rectangulares de piedra, que son también visibles en la base del puente así como en los muros construidos en sus laterales.

Informe de 1915 en donde se especifican los materiales y técnicas empleados en las obras de reforma y ensanche del puente

Detalle de los elementos constructivos del puente desde el cauce del río (muro de bloques de granito y andenes volados)

Detalle de los bloques de granito en uno de los arranques (bases)

 
Detalle de uno de los muros de contención en uno de los laterales del puente. Vista desde el cauce del río.

    Para ir finalizando, también mencionar que la ejecución de las obras de la carretera en las proximidades del puente conllevó alterar las construcciones que existían allí hasta entonces: en la margen izquierda del río, la que está dentro del casco urbano, se tuvieron que expropiar y derribar algunas viviendas para ejecutar el trazado de la vía -cuestión que llevó años-. Y en la margen derecha, dirección hacia Jerte, se tuvo que trasladar la ermita del Cristo, desplazándola unos metros más al norte, que es donde se ubica en la actualidad.

Vista de la carretera a su paso por Cabezuela y puente de la misma localidad. Primeros años de la década de 1950. Fuente: fotografías del Valle del Jerte existentes en el Archivo Histórico Provincial de Cáceres

    El puente de Cabezuela, emblema del municipio y, por extensión, de la comarca del Valle, pronto dejará de tener la función de puente principal que ha tenido durante siglos. Esperemos que el menor volumen de tráfico que soportará cuando comience a utilizarse el nuevo, redunde en su mejor conservación. Como una infraestructura singular que es, a todos nos corresponde apreciar y poner en valor este puente, pues motivos para ello tiene: por su indudable valor histórico y por ser el de mayor envergadura que existe en toda la comarca que cruza, de un lado a otro, el río Jerte.

Recreación virtual del aspecto que tendrá el nuevo puente que ya está en construcción. Adiante Infraestructuras, empresa adjudicataria de la obra.

domingo, 14 de abril de 2024

HISTORIAS DE TORNAVACAS (XIII): EL PUENTE CIMERO EN LOS PRIMEROS AÑOS DE LA DÉCADA DE 1970

    Hace pocas semanas, el investigador Pedro Emilio López Calvelo, desde Hervás, comentaba algunas inexactitudes publicadas en el Diario HOY en relación a un artículo dedicado a un suceso ocurrido en aquel municipio. Una de ellas tenía que ver con la fotografía que acompañaba al artículo, en donde se decía que era una fotografía de Hervás, cuando, en efecto, así no era.

    La fotografía es de Tornavacas. Y es, además, una fotografía inédita para muchos, del archivo fotográfico del Diario HOY, en la que se puede ver el Puente Cimero y parte de la Calle Real de Arriba.

    Llamado así por estar situado en la parte de arriba del pueblo, el Puente Cimero es uno de los monumentos señeros de la antigua villa, muy apreciado por paisanos y visitantes y cuya protección debe ser algo prioritario. Muchos son los siglos que tiene a sus espaldas ya que hasta hace pocas décadas ha sido el único puente existente dentro del núcleo de población para salvar, de un lado a otro, las aguas del río Jerte. De origen medieval -debió ser de las primeras construcciones impulsadas por los Condes de Oropesa tras declarar villa a Tornavacas, en el siglo XIV, e integrarla en su señorío-, por él pasó el séquito de Emperador Carlos V el 11 de noviembre de 1556 (siglo XVI), cuando se dirigía hacia su retiro en La Vera, y desde él, el mismo Emperador, observó a los mozos tornavaqueños pescar truchas que luego cenó. Por él también han transitado miles de cabezas de ganado a su paso por la villa, cuando la Calle Real era también vía pecuaria.

    Fue intensamente reformado en el siglo XVIII -pues así nos lo indican testimonios documentales y la inscripción que aún hoy perdura en uno de los laterales del puente- y, en tiempos ya muy recientes, más concretamente en el año de 2020, fue objeto de restauración -junto a la Puentecilla y la Picota- por parte de la Junta de Extremadura. En febrero de 2024, y contando con el visto bueno de técnicos de Patrimonio, se han rebajado unos centímetros del cemento superficial que actualmente tiene en la parte central de su firme, para así evitar el roce de los bajos de algunos vehículos.

Inscripción existente en uno de los laterales del puente que hace referencia a su reforma del siglo XVIII. "Se hizo esta obra siendo Alcalde...Año de 1727"

    La fotografía a la que dedicamos esta entrada, debe ser de los primeros años de la década de 1970, pues, como puede observarse en la misma, en la parte más baja de la calle, cercana al puente, ya están realizadas las obras de saneamiento y alcantarillado (desagües) y se están realizando en la Calle Real de Arriba. Unas obras para las que se presupuestaron 1.483.000 pesetas, adjudicadas al contratista Fermín Ibáñez Lacalle, de Malpartida de Plasencia, y que comenzaron en 1970, tal y como quedamos recogido en nuestro estudio "Tornavacas (1927-2017): 90 años de cambios y transformaciones". Estas obras, que se iniciaron primero en ambas plazas y se realizaron durante los primeros años de los 70, tuvieron como consecuencia directa la desaparición de gran parte del enrollado de la Calle Real y de ambas plazas (Iglesia y Ayuntamiento), que fueron sustituidos por cemento, y son recordadas por muchos paisanos, ya que cada vecino se encargó de retirar los rollos que estaban próximos a las puertas de sus casas.

Enrollado y caño, Calle Real de Arriba. Fotografía extraída de este mismo blog    



    Volviendo al protagonista de esta entrada, el Puente Cimero, no queremos acabar estas líneas sin señalar que es un monumento, a fin de cuentas, con siglos de historia y que ha visto pasar por él a decenas de generaciones de tornavaqueños. Una joya de nuestro patrimonio, que es nuestro deber legar, en buen estado de conservación, como así lo han hecho nuestros antepasados, a las generaciones venideras.

domingo, 22 de octubre de 2023

CICLO DE CONFERENCIAS SOBRE EL VALLE DEL JERTE EN LA UNIVERSIDAD DE LOS MAYORES DE EXTREMADURA (PLASENCIA)

    Dentro del programa UMEX (Universidad de los Mayores de Extremadura), impulsado por la Universidad de Extremadura y dirigido a todos los extremeños mayores de 55 años que tengan deseos de aprender y de disfrutar de la vida académica universitaria, durante varios lunes de los meses de octubre, noviembre, diciembre de 2023 y enero de 2024, en el Centro Universitario de Plasencia, se llevarán a cabo una serie de conferencias dedicadas al Valle del Jerte.

-23 de octubre de 2023: Ecos de Carlos V en el Valle del Jerte (Juan Pedro Recio Cuesta)

-20 de noviembre de 2023: Los bancales del Valle del Jerte: génesis histórica y rasgos singulares (Juan Pedro Recio Cuesta)

-27 de noviembre de 2023: El wolframio: un mineral que marcó una época y una manera de subsistir en el Valle del Jerte en el tiempo de la posguerra (Juan Pedro Recio Cuesta)

-4 de diciembre de 2023: El poblamiento medieval del Valle: cristianos y judíos (Juan Rebollo Bote)

-11 de diciembre de 2023: Arquitectura popular altoextremeña: el Valle del Jerte (Juan Rebollo Bote)

-22 de enero de 2024: Tradiciones y curiosidades valxeritenses (Juan Rebollo Bote)

    Las conferencias tienen lugar de 18:30 a 19:30 en la sede de la Universidad de Extremadura en Plasencia (Centro Universitario de Plasencia, Avda. Virgen del Puerto, 2).

sábado, 6 de junio de 2020

RESTAURACIÓN DE TRES MONUMENTOS SEÑEROS DE TORNAVACAS


Durante las últimas semanas del mes de mayo y las primeras de junio, se ha estado llevando a cabo la intervención conducente a la restauración de tres monumentos señeros de nuestra localidad: el Puente Cimero, la Puentecilla y la Picota (también conocida como Rollo o Marirrollas).

Dicha actuación, promovida por la Consejería de Movilidad, Transporte y Vivienda de la Junta de Extremadura, está financiada con los fondos del 1% cultural.

En el Puente Cimero, construcción de raíces medievales casi totalmente reformada en la primera mitad del siglo XVIII, tal y como se establecía en la memoria técnica inicial de intervención, se ha procedido a la limpieza de los bloques de granito, a la eliminación de la vegetación adherida y al revoque de las juntas con un mortero de cal morena. En el proceso de limpieza de la vegetación aneja en uno de los laterales del puente, se han recuperado unos antiguos escalones que permitían la bajada al río desde la calle (Calle Real de Arriba). 

Intervención sobre el Puente Cimero

Intervención sobre el Puente Cimero

Puente Cimero restaurado. Detalle de escalones.


En la Puentecilla, monumento procedente de la época de la gran eclosión constructiva de Tornavacas en los tiempos de la Edad Moderna –primera mitad del siglo XVIII–, se ha procedido a una actuación muy similar a la descrita en el Puente Cimero, si bien aquí hay que destacar que se ha prestado especial atención a revocar las juntas del intradós de la bóveda del arco, debido a los problemas de humedad que presentaba la estructura.

Puentecilla restaurada. Detalle del templete

Puentecilla restaurada. Vista general

Por su parte, en la Picota, la intervención ha sido de mayor calado. No olvidemos el valor histórico de esta construcción de finales del siglo XIV, levantada tras el nombramiento de Tornavacas como villa y su integración dentro del señorío de los Álvarez de Toledo (rama de los Condes de Oropesa). En el Rollo jurisdiccional, aparte de proceder a revocar las juntas con la citada cal y también a reponer algunas pequeñas piezas que se habían perdido –o extraído–, se ha intervenido en los alrededores, descubriendo parte del antiguo enrrollado que circundaba a la Picota y que ahora quedará visible. Además, se ha construido un pequeño murete de mampostería, que servirá como delimitación entre la pista de cemento y el Rollo. Se recupera, así, parte de la fisionomía original que debió tener el monumento y sus inmediaciones en siglos pasados.

Intervención sobre la Picota

Detalle reposición enrollado

Intervención sobre la Picota

Detalle Picota y enrollado
Esta intervención sobre estos tres monumentos de capital importancia para la historia y el urbanismo de Tornavacas, la tenemos que valorar de manera muy favorable, pues su restauración era algo más que necesaria. Los rigores del tiempo, del agua, del paso del tráfico rodado en las últimas décadas (en el Puente Cimero y en la Puentecilla), así como el olvido y el expolio (en el caso de la Picota),  así lo demandaban. Entre todos, y con la ayuda de las instituciones, sigamos cuidando, mimando y protegiendo nuestro patrimonio, pues no deja de ser una de las mejores herencias que hemos recibido de nuestros antepasados y que supone un elemento muy importante en nuestra identidad como pueblo que, como un tesoro valioso, debemos legar a las generaciones venideras.